Luego de unos minutos intenté salir de ese horror, pero por un movimiento falso, me caí más profundo en aquella lluvia, que me estaba ahogando. Subí lo más que pude, y sentí que estaba encerrado en mi propia caja. El agua me cubría el rostro, y no podía respirar, mucho menos ver. Me dí por rendido, me quería ahogar. Cerré los ojos y sentí como mi corazón, poco a poco, dejaba de palpitar, pero cuando los abrí, ahí estaba ella, era un ángel, como la luz, que me hizo despertar y...
-Fue un sueño?!- Estaba agotado, miré al reloj -6:32 a.m.- la casa se oía muy tranquila, al igual que la barriada. La escuela comenzaba a las 8:00 a.m. por lo que podía hacer, por mientras, lo que quería con mucha lentitud. No tenía ganas de dormir. El sol estaba luchando por salir, por lo que me tomaré un baño relajante.
Cuando salí de la cálida tina, me tomé un baño y cuando terminé ya eran las 7:00 a.m., ahora si que necesitaba acelerarme un poco, me vestí como normalmente lo hacía, arreglé mi maleta, claro sin hacer las tareas, y bajé por un poco de conrflakes.
Bajando las escaleras, me topé con el olor a café. Hacía mucho que no lo sentía, creo que era porque hace mucho que mi madre no lo preparaba para él.
-Ah! lo siento hijo. Se me olvidó despertarte- me dijo mi madre con una linda sonrisa
-despertarme? No lo hacías desde que estaba en 4º grado
-Cierto? Entonces como pasa el tiempo- No entendía porque mi madre estaba tan rara -Bueno hijo, ya vas a la escuela verdad? Prepárate tu desayuno que yo me voy al cuarto, vale?
-Sí...- no entendía lo que ocurría, hasta que cuando mi madre salió por detrás de la mesa, y vi el corsé que llevaba puesto. Ahora si entendí la situación. Temblé...
-Buenos días mamá!- dije rápidamente al bajar
-buenos días mi amor, quieres pancakes?
-Siip!! Son mis favoritos, recuerdas?
-Jajajaj como olvidarlo!
Me serví un plato de pancakes y le eché miel por encima. Empecé a deborarlos
-Mmm mamá, se me olvidó decirte- me limpié la boca
-Que pasa?
-Me aceptaron en el equipo de porristas
-Ahi esa es mi hija, que bien, te felicito!!- mi madre vino hacía mí y me dio un abrazo
-Bueno y hoy tenemos una reunión. No se exactamente de qué, pero tenemos una
-Espero que por ser porrista no cambies
-Como cambiaría? Siempre seré la misma
-Eso espero
Miré al reloj 7:24 a.m. el autobús pasará en algunos minutos
-Chao mamá- me despedí con un beso en la mejilla -ya vendrá el autobús
-Pero no has terminado de comer
-No importa, llevó barras nutritivas- dije corriendo hacía la puerta
-Bueno...chao- oí que me decía mi madre
Estaba afuera en la acera de a calle, y mientras esperaba el autobús, miré y juguetee con mis converse, haciendo circulos en el suelo, vi una sombra que se me acercó, levanté la mirada. Era....
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